jueves, 25 de octubre de 2007

De boliches y amor VI

51




El equipo ganó
y el boliche esta lleno,
tapado por los cánticos,
las banderas al vuelo,
de comentarios pleno
y la caja marcando,
y Manuel sonriendo.


52



Sus labios rojos no dejan de moverse.
La nariz hace mohines
acompañando y completando el gesto,
los ojos grandes todo lo iluminan.
Con la mano cual peine eleva su cabello
pero vuelve a caer,
nerviosa entonces,
mueve hacia atrás y a los lados la cabeza
y solo deja de hablar cuando,
con tragos lentos,
pequeñitos,
disfruta su café,
recobra el aire.
Pero nada de lo que dijo he comprendido,
solo un barullo incomprensible llega,
todo rebota en algún lado
y no lo entiendo.
Lo que si siento clarito
son sus ojos oscuros que me queman,
mi corazón que late enloquecido,
su mano pequeña cubierta dulcemente por la mía
y mi voz suplicante que pregunta,
mientras con la mirada la acaricio:
"¿Tan segura estas mi amor,
que ya no hay nada.?"



53



La parla estaba buena y para no dejarla tomar sola, simulando iguales preferencias tome cuatro vermouth con limón mirándola callado y escuchándola. Luego la charla se puso mas espesa y aunque ella repitió su vermouth yo pase a la cerveza. (Me gusta mas para acompañar la pizza). Y al terminar de comer sintiendo que ella estaba por llorar - la historia se había convertido en pesadilla - mientras pedía su noveno vermouth, yo le entraba al escocés. (Porque para estas historias de tristezas lo mejor whisky del bueno y sin medida). Cuando su parlamento se acababa y nos preparábamos a irnos, copada por los mimos y vencida por vermouth aceptó que la llevara a consolar al telo. Comprobamos que tantas libaciones generan una falla general de los sistemas pues habíamos completado realmente un "ojo de gallo" entreverando todas las bebidas. Con grandes problemas llegamos a la cama perdido totalmente el equilibrio y la noche de pasión que pretendíamos, se convirtió en horas y horas de ronquidos, durmiendo la mona entreverados, placidamente fuera de servicio, unidos por el alcohól y por la vida, juntos por el dolor y por los años.



54




"Si querés ver a un gil,
no busques lejos,
simplemente mirate
en el espejo" y rezongaba.
Entre el humo del cigarro
apenas se veía
el largo pelo cubierto
por la boina negra,
los lentes pequeños a lo Lennon
y la barba canosa y prolijada
del poeta.
Buscando con la rima a su manera
vengarse del tipo que le robo la mina
- porque ese bestia es un ropero musculoso
y agarrarlo a trompadas sería suicida -
por eso con la rima se vengaba,
repetía, repetía y la corregía:
"Si querés ver a un gil
la mejor ruta,
es mirarte en un espejo
hijo de puta" y borroneaba.



55







Caminaba distraído y rutinario hacia la avenida principal y en esa esquina, tras los grandes ventanales del café, me asalto la imagen de la anciana. Arqueaba su espalda hasta tocar con el mentón la mesa. Esta viciada postura la obligaba a permanecer como asomada para mirar la calle, arrugando aun más su frente. Era una caricatura séria de álguien que alguna vez fue quizás rubia, morocha o pelirroja, hoy con pelo como nieve y algo escaso. La boca, con un movimiento permanente, dejaba adivinar la ausencia de los dientes en la profundidad de los labios al moverlos; con el maxilar inferior tan prominente, las incontables arrugas, la piel opaca, los ojos seniles y serenos. Pero pese a todo ella estaba en el boliche, sentada en su mesa preferida disfrutando un café, mirando a los paseantes apurados. Lamente terriblemente no saber pintar, no poder fijar esas facciones en óleo noble para siempre. Pero su imagen quedara almacenada en mis neuronas: una cáscara vieja y arrugada que tiene atrapada un alma joven, destino básico del hombre.





56






Siento que pinta
algo mas que otra noche de placer
en nuestras vidas,
porque día a día
me esta pasando
– no se a vos-
que espero ansioso nuestro encuentro
y además de desearte
disfruto solo con mirarte,
tenerte cerca,
sentirte, tocarte, consolarte.
Yo no se, me parece
que pinta algo más que pasión
en nuestras vidas
- no se vos que opinas –
querida mia.







57





"¿Esta fresco el asado?"
- pregunta estúpida
ante la dudosa apariencia
de la factura que ofrece el bolichero-

"Casi muge,"
-respuesta automática, normal y permanente del gallego canchero-
que no duda.






58






"¿Y usted opina entonces que la Shyrley es nuevita?"
- preguntó la Margot a boca de jarro -
y le respondió el poeta enamorado: "Es mi sentir, señora,
el alma manda,
perturba los sentidos,
me enceguece.
¿Quién controla el amor?,
¿puede decirme?"
"¡Entonces usted además de gil
es un tarado"
- siguió la Margot explicitando
con la franqueza de la brutalidad
bien espontánea
- porque esa tiene mas historias
que los libros",
concluyo precisa,
terminando el trago.
"¡Oh como duele la verdad

- razonó el vate -
pero como es precisa,
aunque el dolor del amor
nos quiebre el alma,
nos parta el corazón,
hiele la sangre.!"






59







Porque uno era colorado
y el otro blanco como hueso de bagual
fue tal el pleito,
que el pardo Coronel y el chiquito Daniel
quedaron muertos.

Después de los entierros
los doctores
lamentaron los sucesos
brindando juntos con escocés
por las divisas.
(Ninguno recordaba el nombre
de los muertos,
ninguno siquiera sugirió
ayudar a las familias.)






60







"Vea señor usted confunde",
dijo la parda Florencia al marinero,
que le puso en la mesa un montón de dinero
de distintos colores, de lejanos rincones.


El marino extrañado
le pregunto enseguida bien canchero:
"Pero escucháme, negra
si vos no estas laburando,
yo estoy en pedo."

"Pero si mi Capitán, no tome a mal,
no sea tonto mi marino buen mozo
si estamos para eso, lo que pasa
es que solo aceptamos moneda nacional."

No hay comentarios: